Consecuencias de los Incendios: [Positivas y Negativas]

Inicio » Transformación de la naturaleza » Consecuencias de los incendios

Consecuencias de los incendios en la naturaleza

Consecuencias de los incendios en la naturalezaNada puede ser peor para la naturaleza que un incendio de vastas proporciones. Las grandes llamas pueden arrasar todo a su paso y extenderse a grandes distancias, devastando con todo.

En climas secos, muy cálidos, son mayores las probabilidades de que ocurra un incendio.

Pero por norma general, se asocian a la acción equivocada de los seres humanos, más que a causas naturales, las cuales suelen derivarse de la activación de volcanes, chispas causadas por el desprendimiento de rocas y combustión espontánea, entre otras. 

Por ejemplo, los bosques tropicales de la privilegiada región Amazónica, cada vez más están siendo sometidos a incendios desencadenados por la inconsciente actuación de los seres humanos, empeñados en mantener la práctica de la tala y la quema a pequeña, mediana y gran escala, con fines agrícolas y  meramente económicos, para aprovechamiento de la madera procedente de gigantescas reservas forestales.

A nivel mundial, se producen alrededor de 60.000 a 80.000 incendios forestales cada año, alimentados por el cambio climático y la mano criminal del hombre, donde son destruidas alrededor de entre 3 a 10 millones de hectáreas, trayendo variadas consecuencias. Veamos las más importantes.

Consecuencias positivas

Consecuencias de los incendios - Consecuencias positivasAunque no suene creíble, hay algunas consecuencias positivas de los incendios forestales. 

Y es que los seres humanos han venido usando al fuego desde tiempos remotos, como instrumento de ordenación de la tierra, como herramienta importante que mantiene la salud de ciertos ecosistemas.

Pero en la última parte del siglo XX esta situación ha venido cambiando notablemente, no solamente por la intervención abusiva del hombre, sino también por fenómenos climatológicos como El Niño que han extremado la peligrosidad de los incendios. 

Sin embargo, son necesarios para el sostenimiento del equilibrio entre los recursos naturales y los seres vivos que se sirven de sus bondades.

Limpian la materia muerta

Son útiles para fomentar el nacimiento de nuevas especies vegetales, porque los incendios limpian el suelo de materia muerta o en descomposición, es decir, convierten los incendios en un mecanismo de auto regeneración natural.

Ayudan a mantener el equilibrio de los ecosistemas

Asimismo, los incendios forestales son igualmente eficaces para eliminar insectos molestos que pueden comportarse como plagas, plantas enfermas y ayudan a incrementar la incidencia de los rayos solares en espacios vegetales muy cerrados por el follaje, lo cual impide el nacimiento de nuevas variedades de plantas y el crecimiento adecuado de semillas.

Fomentan la diversidad de las especies vegetales

La comunidad científica también ha estudiado que tras un incendio forestal, es posible que algunas plantas se vean estimuladas a crecer, a luchar para desarrollarse. Así le ocurre a algunas especies.

Consecuencias negativas

Pérdida de la biodiversidad

Consecuencias de los incendios - Pérdida de la biodiversidadPero los incendios forestales de grandes proporciones, son uno de los peores enemigos de la biodiversidad de los ecosistemas, porque los efectos son devastadores cuando suceden fuera de control, repetidamente en una región determinada.

¿Por qué? Todos los ciclos naturales se interrumpen y las especies vegetales y animales, los vertebrados e invertebrados, sencillamente sucumben y surgen plantas invasoras muy negativas para el rebrote de las nativas.

Se retrasa así la reaparición de especies de invertebrados, polinizadores y descomponedores claves para conservar el equilibrio ecológico, por lo que puede demorarse por décadas el denominado índice de recuperación de los bosques.

¿Sabías qué...?
Cuando son especialmente intensos, el ecosistema desaparece, aumenta la desertificación y se disminuye la calidad de las aguas. Pasarán muchas décadas antes de que la tierra vuelva a ser apta para prodigar vida, por lo que las pocas especies animales sobrevivientes migran a otros lugares en busca de alimentos.

Alrededor del 80% de los incendios son provocados de forma accidental o premeditada por el hombre, cifra que supera con creces la capacidad natural de recuperación de las especies, imposibilitadas de superar con rapidez estos cambios traumáticos que devastan el hábitat, con especial incidencia negativa destructora sobre suelos y agua, dos elementos vitales para cualquier ser vivo.

A nivel regional y local, incrementan la pérdida de volumen de biomasa, alteran el ciclo hidrológico con impacto negativos sobre los ecosistemas marinos como arrecifes de coral e influyen en el comportamiento de animales y especies vegetales.

En el caso de las plantas, el humo de los incendios tiene un efecto ecológico notable, porque al caer árboles por miles, no solo se incrementa la posibilidad de que sucedan nuevos incendios de grandes proporciones en los años subsiguientes. También sucede que la intensidad de los rayos solares reseca los bosques y ayuda a que las plantas herbáceas inflamables o susceptibles a la sequedad, proliferen.  

Otro efecto es que tras los megaincendios pueden sobrevenir infestación y colonización de insectos que alteran el equilibrio ecológico.

Incremento de dióxido de carbono en la atmósfera

 Incremento de dióxido de carbono en la atmósferaUna de las consecuencias más terribles guarda relación con el incremento de las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera, el alimento más apetecido del cambio climático, gran responsable del calentamiento global y el efecto invernadero junto a las emisiones no deseadas de actividades industriales desarrolladas por el hombre.

Los bosques del planeta proporcionan grandes beneficios para el sostenimiento de la vida planetaria, porque son grandes sumideros de carbono.

Pero como el cambio climático los ha debilitado tremendamente en las últimas décadas se ha acrecentado la destrucción de los mismos a consecuencia de incendios derivados de esta situación, gracias al incremento de la temperatura global, que dispara la ocurrencia de los llamados megaincendios o incendios de sexta generación.

Son especialmente peligrosos porque los megaincendios modifican las condiciones meteorológicas. Los incendios pavorosos recientes de Australia, son el ejemplo más claro de esta consecuencia del cambio climático.

Los megaincendios ya no forman parte de las predicciones, son una realidad cada vez más devastadora, porque se generan tormentas de fuego que superan la capacidad de respuesta de los grupos de emergencia (bomberos y voluntarios).

Se generan, además, grandes cantidades de cenizas y otras partículas muy contaminantes, que para colmo de males son capaces de esparcirse hasta alcanzar grandes distancias, viajan miles de kilómetros con ayuda del viento,  pero también liberan grandes cantidades de CO2 que saturan aún más las concentraciones de gases de efecto invernadero.

Suelos erosionados

Consecuencias de los incendios - Suelos erosionadosLos suelos afectados por incendios forestales quedarán empobrecidos, inservibles, porque se erosionan, por lo que se producen inundaciones fuera de control. 

Y es que la tierra se vuelve estéril y no es permeable, ya no absorbe agua y mucho menos captura nutrientes, precisamente porque todo el manto vegetal desaparece y no retiene el vital líquido para toda forma de vida.

Este proceso creciente de desertificación conlleva evidentemente a la pérdida de hábitats perteneciente a ecosistemas biodiversos que son destruidos en pocas horas gracias a la furia de grandes llamaradas de fuego incontrolables.

Pérdida de alimentos

Pérdida de alimentosLa desaparición de árboles frutales, por ejemplo, constituye un verdadero drama para la sobrevivencia de miles de especies de aves y animales que consumen frutos.

Este efecto es especialmente duro en los bosques tropicales, porque se queman grandes extensiones de terrenos fértiles, reduciéndose de inmediato las poblaciones de mamíferos, aves, roedores, reptiles, entre otras especies, afectándose la cadena trófica.

Por ejemplo, la disminución de la densidad de pequeños mamíferos como son los roedores, incluye negativamente en el suministro de comida a los carnívoros también pequeños.

Destruyen además toda la comida proveniente de la hojarasca y las comunidades artrópodas que viven allí, limitando aún mucho más la disponibilidad de alimento para omnívoros y otros seres carnívoros.

Otras consecuencias negativas

  1. Destrucción de infraestructuras como instalaciones eléctricas, casas, depósitos, vías de comunicación, entre otros bienes arrasados por las llamas. 
  2. Impacto económico severo, gracias a la pérdida de madera, alimentos, semillas, tierras fértiles, a lo que deben sumarse los costes asociados para la recuperación de las zonas afectadas.
  3. Contaminación de ríos y otras fuentes de agua usadas por el ser humano en su vida diaria, porque estos reciben las aguas de lluvia que atraviesan las zonas quemadas, produciéndose el arrastre de partículas y cenizas muy contaminantes.
  4. Daños a la salud de las personas que viven en las zonas afectadas y su periferia. O muerte, en el peor de los casos.

¿Ha sido útil esta publicación?

Deja un comentario